Estados Unidos.- “Me recordarás hasta que te vea en el maldito infierno”, fueron las últimas palabras que Venus Romero Iraheta le dijo a una jovencita de 15 años llamada Damaris Reyes. Luego, la pandillera de la Mara Salvatrucha (MS-13) en Virginia le dio 13 puñaladas en el cuello, espalda y pecho. La trágica muerte de la joven ocurrió el pasado 17 de enero. Mientras Damaris agonizaba tirada en el suelo otro pandillero, Wilmer Sánchez, le clavó un palo varias veces en el cuello.

La pandillera Venus Romero admitió el asesinato de Damaris y dijo que no sentía remordimiento alguno. De acuerdo con los resultados forenses, la menor fue apuñalada 23 veces y recibió un severo golpe en la cabeza. Los responsables grabaron el asesinato con sus teléfonos y enviaron las tomas a varios líderes de la MS-13 hasta El Salvador.



Enviaron los videos del brutal asesinato hasta El Salvador. A más de un año del brutal crimen, Wilmer fue sentenciado este viernes a 33 años de prisión, mientras que Venus espera su condena luego de declararse culpable de tortura y homicidio. El cadáver de Damaris fue encontrado en febrero en un parque de Springfield y 10 personas han sido acusadas de participar en su asesinato.

Venus y Wilmer aparecen en las grabaciones atacando a la joven. Las desgarradoras imágenes fueron expuestas durante sus juicios como pruebas de su participación en el crimen.
Venus Romero Iraheta, le dió 13 puñalas a Damaris 



Univisión informó que en uno de los videos aparece la víctima siendo interrogada por los pandilleros de 15 y 21 años. Así la mataron, la acusaron de engañar al líder de su clica, Christian Sosa, para que este llegara a un parque solitario y que pandilleros rivales lo asesinaran a machetazos, destrozando su cabeza con piedras.

Los pandilleros obligaron a Damaris a desnudarse en la nieve. Luego mientras temblaba de frío, la amenazaron con cortarle un dedo y Venus le acercó un cuchillo. “¡Clávaselo!”, se escuchó como exigencia en la grabación. Después, Venus se subió encima de la joven y le preguntó si había tenido relaciones carnales con su novio Christian.

Ella admitió que sí y le pidió perdón. Le arrancaron de la piel un tatuaje de diamante que la joven se había hecho como recuerdo del pandillero. Venus declaró ante el juez que no se sentía mal por lo que había hecho y que antes de apuñalarla le dijo: “No voy a perdonarte y me recordarás hasta que te vea en el maldito infierno”.

La condena final: Los fiscales dijeron que Damaris duró 20 minutos agonizando y luego murió. Los asesinos la dejaron en el parque y horas más tarde regresaron, lo arrastraron y lo dejaron bajo un puente en un charco de agua. Su cuerpo fue encontrado un mes después, en la zona arboleada de Fairfax, Virginia. María Reyes, la madre de la víctima dijo que los pandilleros la amenazaban en la escuela.

“Mi vida no es vida sin mi hija", testificó este viernes María Reyes, antes de que un juez dictara la sentencia contra Wilmer, reportó la cadena NBC.

“Mi hija siempre está en mis pensamientos (…) Mi hija siempre está en mis sueños”, agregó entre sollozos.

La desconsolada madre recuerda con lágrima la ilusión que tenía su hija por usar su ajuar de quinceañera. La sepultaron con el vestido puesto. Wilmer admitió en el tribunal que apuñaló a la adolescente, aseguró que no quería hacerlo y que los pandilleros lo obligaron de cierta forma. “Es culpable de asesinato, pero en primer grado.

Actuar por miedo y pánico no es un asesinato en primer grado”, argumentó su defensa. Los fiscales, en cambio, indicaron al jurado que su participación en el crimen se podía ver claramente en los videos. “Él la empaló a propósito con ese palo una y otra y otra vez. No era alguien que se viera forzado a participar”, expuso un fiscal en los argumentos finales del juicio en enero. El jurado declaró a Wilmer culpable de asesinato en segundo grado, secuestro y participación en una pandilla.
Vía: El Debate

Damaris fue sepultada con su vestido de 15 años; la mató una mara salvatrucha



Estados Unidos.- “Me recordarás hasta que te vea en el maldito infierno”, fueron las últimas palabras que Venus Romero Iraheta le dijo a una jovencita de 15 años llamada Damaris Reyes. Luego, la pandillera de la Mara Salvatrucha (MS-13) en Virginia le dio 13 puñaladas en el cuello, espalda y pecho. La trágica muerte de la joven ocurrió el pasado 17 de enero. Mientras Damaris agonizaba tirada en el suelo otro pandillero, Wilmer Sánchez, le clavó un palo varias veces en el cuello.

La pandillera Venus Romero admitió el asesinato de Damaris y dijo que no sentía remordimiento alguno. De acuerdo con los resultados forenses, la menor fue apuñalada 23 veces y recibió un severo golpe en la cabeza. Los responsables grabaron el asesinato con sus teléfonos y enviaron las tomas a varios líderes de la MS-13 hasta El Salvador.



Enviaron los videos del brutal asesinato hasta El Salvador. A más de un año del brutal crimen, Wilmer fue sentenciado este viernes a 33 años de prisión, mientras que Venus espera su condena luego de declararse culpable de tortura y homicidio. El cadáver de Damaris fue encontrado en febrero en un parque de Springfield y 10 personas han sido acusadas de participar en su asesinato.

Venus y Wilmer aparecen en las grabaciones atacando a la joven. Las desgarradoras imágenes fueron expuestas durante sus juicios como pruebas de su participación en el crimen.
Venus Romero Iraheta, le dió 13 puñalas a Damaris 



Univisión informó que en uno de los videos aparece la víctima siendo interrogada por los pandilleros de 15 y 21 años. Así la mataron, la acusaron de engañar al líder de su clica, Christian Sosa, para que este llegara a un parque solitario y que pandilleros rivales lo asesinaran a machetazos, destrozando su cabeza con piedras.

Los pandilleros obligaron a Damaris a desnudarse en la nieve. Luego mientras temblaba de frío, la amenazaron con cortarle un dedo y Venus le acercó un cuchillo. “¡Clávaselo!”, se escuchó como exigencia en la grabación. Después, Venus se subió encima de la joven y le preguntó si había tenido relaciones carnales con su novio Christian.

Ella admitió que sí y le pidió perdón. Le arrancaron de la piel un tatuaje de diamante que la joven se había hecho como recuerdo del pandillero. Venus declaró ante el juez que no se sentía mal por lo que había hecho y que antes de apuñalarla le dijo: “No voy a perdonarte y me recordarás hasta que te vea en el maldito infierno”.

La condena final: Los fiscales dijeron que Damaris duró 20 minutos agonizando y luego murió. Los asesinos la dejaron en el parque y horas más tarde regresaron, lo arrastraron y lo dejaron bajo un puente en un charco de agua. Su cuerpo fue encontrado un mes después, en la zona arboleada de Fairfax, Virginia. María Reyes, la madre de la víctima dijo que los pandilleros la amenazaban en la escuela.

“Mi vida no es vida sin mi hija", testificó este viernes María Reyes, antes de que un juez dictara la sentencia contra Wilmer, reportó la cadena NBC.

“Mi hija siempre está en mis pensamientos (…) Mi hija siempre está en mis sueños”, agregó entre sollozos.

La desconsolada madre recuerda con lágrima la ilusión que tenía su hija por usar su ajuar de quinceañera. La sepultaron con el vestido puesto. Wilmer admitió en el tribunal que apuñaló a la adolescente, aseguró que no quería hacerlo y que los pandilleros lo obligaron de cierta forma. “Es culpable de asesinato, pero en primer grado.

Actuar por miedo y pánico no es un asesinato en primer grado”, argumentó su defensa. Los fiscales, en cambio, indicaron al jurado que su participación en el crimen se podía ver claramente en los videos. “Él la empaló a propósito con ese palo una y otra y otra vez. No era alguien que se viera forzado a participar”, expuso un fiscal en los argumentos finales del juicio en enero. El jurado declaró a Wilmer culpable de asesinato en segundo grado, secuestro y participación en una pandilla.
Vía: El Debate

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