Votar en las elecciones mexicanas desde el extranjero se ha convertido en una carrera de obstáculos que pocos ciudadanos están dispuestos a superar. Desde que en el año 2006 se permitió por primera vez a los mexicanos residentes en el exterior participar en los comicios, el maratoniano proceso, repleto de trámites burocráticos y sin unos plazos claros, ha disuadido a la gran mayoría de ellos de mandar su boleta a México.



Los datos son alarmantes: en las elecciones de 2012 la participación de los mexicanos residentes en el extranjero fue del 0.3 por ciento y para las de este año se espera que no supere el 1 por ciento.

Pese a que el Instituto Nacional Electoral (INE) presume de que cada vez más mexicanos residentes en el extranjero se están animando a participar en las elecciones, los porcentajes de participación siguen siendo irrelevantes por culpa de una proceso que desincentiva la participación.






“El sistema de voto es un desastre”, denuncia Laura, una mexicana residente en España que se ha quedado un año más sin poder participar en las elecciones. “Los trámites son extremadamente lentos”, afirma y cuando se informa de los plazos para la entrega de la documentación “ya suele ser demasiado tarde para iniciar todo el proceso”.

Esta mexicana de 25 años lleva 7 años residiendo en España y todavía no ha podido participar en ningún proceso electoral. “La embajada y el consulado son un desastre” sentencia, “nos sentimos abandonados”.
De cara a estos comicios, pese a que contactó con el consulado como indicaba el INE, no ha recibido ninguna información de utilidad. “Me apuntaron en una lista, pero no me han mandado ningún tipo de documentación o información sobre el proceso”.

Al igual que Laura, Andrés, un mexicano de 28 años que lleva estudiando un año en Madrid, considera que el consulado tiene “completamente olvidados a los mexicanos que vivimos aquí”.

“No colaboran en ningún trámite”. Al final, “tienes que buscarte la vida para realizar cualquier tipo de gestión”, comenta este estudiante, que para pedir la renovación de su permiso de residencia en España tuvo que contar con la ayuda de sus familiares en México ante la falta de colaboración de la embajada y el consulado. “Espero no necesitar nunca nada del consulado”, sentencia.
Mexicanos que ya tacharon sus boletas han decidido compartirlas en redes sociales:
Con información de Agencias



Mexicanos muestran votos por AMLO en el extranjero.



Votar en las elecciones mexicanas desde el extranjero se ha convertido en una carrera de obstáculos que pocos ciudadanos están dispuestos a superar. Desde que en el año 2006 se permitió por primera vez a los mexicanos residentes en el exterior participar en los comicios, el maratoniano proceso, repleto de trámites burocráticos y sin unos plazos claros, ha disuadido a la gran mayoría de ellos de mandar su boleta a México.



Los datos son alarmantes: en las elecciones de 2012 la participación de los mexicanos residentes en el extranjero fue del 0.3 por ciento y para las de este año se espera que no supere el 1 por ciento.

Pese a que el Instituto Nacional Electoral (INE) presume de que cada vez más mexicanos residentes en el extranjero se están animando a participar en las elecciones, los porcentajes de participación siguen siendo irrelevantes por culpa de una proceso que desincentiva la participación.






“El sistema de voto es un desastre”, denuncia Laura, una mexicana residente en España que se ha quedado un año más sin poder participar en las elecciones. “Los trámites son extremadamente lentos”, afirma y cuando se informa de los plazos para la entrega de la documentación “ya suele ser demasiado tarde para iniciar todo el proceso”.

Esta mexicana de 25 años lleva 7 años residiendo en España y todavía no ha podido participar en ningún proceso electoral. “La embajada y el consulado son un desastre” sentencia, “nos sentimos abandonados”.
De cara a estos comicios, pese a que contactó con el consulado como indicaba el INE, no ha recibido ninguna información de utilidad. “Me apuntaron en una lista, pero no me han mandado ningún tipo de documentación o información sobre el proceso”.

Al igual que Laura, Andrés, un mexicano de 28 años que lleva estudiando un año en Madrid, considera que el consulado tiene “completamente olvidados a los mexicanos que vivimos aquí”.

“No colaboran en ningún trámite”. Al final, “tienes que buscarte la vida para realizar cualquier tipo de gestión”, comenta este estudiante, que para pedir la renovación de su permiso de residencia en España tuvo que contar con la ayuda de sus familiares en México ante la falta de colaboración de la embajada y el consulado. “Espero no necesitar nunca nada del consulado”, sentencia.
Mexicanos que ya tacharon sus boletas han decidido compartirlas en redes sociales:
Con información de Agencias



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