La propuesta de Andrés Manuel López Obrador de reducirse el salario al 50% y derogar las compensaciones extras, impactará en el sueldo de otros funcionarios que, por ley, no pueden tener una remuneración mayor a la del Presidente en turno.

En la actualidad, según el portal de transparencia del Gobierno de la República, el mandatario tiene un salario neto de 142 mil pesos mensuales. De concretarse la propuesta del virtual presidente electo, a partir de 2019, el jefe del Ejecutivo ganaría un estimado de 71 mil pesos mensuales.



Actualmente el artículo 127 constitucional prevé que “ningún servidor público podrá recibir remuneración, por el desempeño de su función, cargo o comisión, mayor a la establecida para el Presidente de la República, en el presupuesto correspondiente”.

Bajo ese escenario, en automático, los salarios de los altos funcionarios descenderían en 2019. Por ejemplo, un secretario de Estado, cuyo sueldo neto es de 139 mil pesos, debería reducirse a menos de 71 mil mensuales.



De aplicarse la medida en órganos como el Instituto Nacional Electoral (INE), la Comisión Nacional de Derechos Humanos(CNDH) o el Instituto Nacional de Transparencia (Inai), comisionados, consejeros y presidentes ganarían menos de 71 mil pesos, cuando hoy perciben más de 178 mil pesos, 352 mil y 133 mil, en ese orden.

Demagogia Consultado por 24 HORAS, el politólogo José Fernández Santillán consideró la medida de reducción de salarios como demagógica y populista, la cual no abona a la austeridad del Estado.

El investigador del Tecnológico de Monterrey manifestó que bajar los sueldos de los burócratas y del Presidente es un “golpe publicitario” que será aplaudido, pero podría generar problemas legales con los funcionarios de órganos autónomos que no estén de acuerdo.

Incluso, el año pasado Benito Nacif ganó una demanda en contra de la reducción salarial que se aplicaron los consejeros electorales del INE.

“Eso no es eficiencia administrativa porque a los funcionarios públicos se les debe garantizar un ingreso que satisfaga sus necesidades, la honrosa medianía no quiere decir pobreza”. Por su parte, Olga Sánchez Cordero, propuesta para ser secretaria de Gobernación, defendió el plan de austeridad del virtual nuevo gobierno y aclaró que la reducción de salarios no aplicará para el Poder Judicial.

“En la administración pública tenemos que hacer esta austeridad. Andrés Manuel es un convencido de la austeridad republicana para quienes queremos participar en esta nueva etapa de la historia de México”, dijo ayer en una entrevista con Radio Fórmula.

Recorte salarial al sueldo de AMLO pegará duro a la alta burocracia



La propuesta de Andrés Manuel López Obrador de reducirse el salario al 50% y derogar las compensaciones extras, impactará en el sueldo de otros funcionarios que, por ley, no pueden tener una remuneración mayor a la del Presidente en turno.

En la actualidad, según el portal de transparencia del Gobierno de la República, el mandatario tiene un salario neto de 142 mil pesos mensuales. De concretarse la propuesta del virtual presidente electo, a partir de 2019, el jefe del Ejecutivo ganaría un estimado de 71 mil pesos mensuales.



Actualmente el artículo 127 constitucional prevé que “ningún servidor público podrá recibir remuneración, por el desempeño de su función, cargo o comisión, mayor a la establecida para el Presidente de la República, en el presupuesto correspondiente”.

Bajo ese escenario, en automático, los salarios de los altos funcionarios descenderían en 2019. Por ejemplo, un secretario de Estado, cuyo sueldo neto es de 139 mil pesos, debería reducirse a menos de 71 mil mensuales.



De aplicarse la medida en órganos como el Instituto Nacional Electoral (INE), la Comisión Nacional de Derechos Humanos(CNDH) o el Instituto Nacional de Transparencia (Inai), comisionados, consejeros y presidentes ganarían menos de 71 mil pesos, cuando hoy perciben más de 178 mil pesos, 352 mil y 133 mil, en ese orden.

Demagogia Consultado por 24 HORAS, el politólogo José Fernández Santillán consideró la medida de reducción de salarios como demagógica y populista, la cual no abona a la austeridad del Estado.

El investigador del Tecnológico de Monterrey manifestó que bajar los sueldos de los burócratas y del Presidente es un “golpe publicitario” que será aplaudido, pero podría generar problemas legales con los funcionarios de órganos autónomos que no estén de acuerdo.

Incluso, el año pasado Benito Nacif ganó una demanda en contra de la reducción salarial que se aplicaron los consejeros electorales del INE.

“Eso no es eficiencia administrativa porque a los funcionarios públicos se les debe garantizar un ingreso que satisfaga sus necesidades, la honrosa medianía no quiere decir pobreza”. Por su parte, Olga Sánchez Cordero, propuesta para ser secretaria de Gobernación, defendió el plan de austeridad del virtual nuevo gobierno y aclaró que la reducción de salarios no aplicará para el Poder Judicial.

“En la administración pública tenemos que hacer esta austeridad. Andrés Manuel es un convencido de la austeridad republicana para quienes queremos participar en esta nueva etapa de la historia de México”, dijo ayer en una entrevista con Radio Fórmula.

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