DENVER, Colorado. Las hermanas, Natasha y Shala Fross, de 26 años, fueron arrestadas y enfrentan acusaciones por asalto y delitos motivados por prejuicios sociales. "Estas chicas se estaban volviendo locas. Nunca las había visto antes. Ni siquiera sabía que vivían aquí, así que fue extraño", dijo una de las afectadas.

En el material se puede ver y escuchar a las mujeres gritar insultos raciales a la familia hispana. Juan Carlos Ruiz, quien grabó el incidente en video, dijo que las hermanas Fross agarraron a su madre por el cabello y golpearon a su hermana. Prosiguió que trató de "meterse entre ellos", ya que los Fross llamaban a la familia "mexicanos gordos".



Rocío Ruiz, la hija de una de las mujeres que fue atacada, dijo que su madre le informó que las hermanas Fross la habían seguido, pero no estaba claro por qué. La Oficina del Fiscal del Condado de Adams está manejando el caso.

DESDE LA CUNA

Un texto de Ximena Mejía publicado en estas páginas, nos acerca a este fenómeno social. Racismo, conducta desde la cuna

La discriminación por el color nace en la familia y es socialmente aceptada: expertos; hay fuerte presencia ideológica del tono de la piel como aspiración social El racismo y la discriminación por el color de la piel es socialmente aceptada y replicada en el primer ámbito de cualquier ciudadano: la familia, coinciden los expertos Evelia Reyes, historiadora por el Colegio de México, y el escritor e investigador Federico Navarrete.



Los especialistas argumentan que el racismo depende de los lazos familiares, esto a partir del estudio del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) que dio a conocer por medio del Módulo de Movilidad Social Intergeneracional (MMSI) que un mexicano con color de piel más oscura enfrenta mayores obstáculos para destacar en el ámbito académico, laboral y social.

“El racismo en una sociedad racista como México es inevitable. El racismo es algo que aprendemos en nuestra primera infancia, en la manera en que, nuestros padres, nuestros maestros, la gente en la calle, distinguen a las personas por su color de piel”, declaró Navarrete, quien presentó este año en su libro Alfabeto Mexicano una serie de comentarios y términos racistas que emplean los mexicanos de manera inconsciente.

La historiadora Evelia Reyes consideró que los padres y madres de las nuevas generaciones tienen la misión de erradicar las “prácticas y dichos” racistas que se fueron aceptando por el mismo estado al conformar un ideal de mestizaje nacional durante la conformación de las instituciones en la postrevolución.

“Yo sí creo que el Estado tiene que ver en esta idea de que México es un estado mestizo, tiene que ver con la construcción de un estado postrevolucionario que negaba la parte indígena”, dijo.

Para la estudiosa de la sociedad mexicana, una práctica que podría ayudar a disminuir la idea de menosprecio de los indígenas desde el hogar sería implementar el uso de ropa tradicional en las escuelas, en lugar de uniformes, en estados con mayor población indígena, para enorgullecerse de las raíces.

“Sí hay una fuerte presencia ideológica del color de la piel como aspiración social, esto se lleva a casa como un elemento aspiracional y social de que cierta raza es mejor; estas prácticas podrían generar un cambio en el pensamiento”, señaló.

Reyes enfatizó que las sanciones penales no van a cambiar la situación del racismo; en su lugar la apuesta institucional tendría que ser crear estrategias para generar empatía, respeto y tolerancia, además hacer conciencia en la población a través de los casos de racismo y discriminación que han repercutido en genocidios y movimientos sociales como ocurrió en Alemania y África.

“Se deben mostrar las consecuencias del racismo, para permitir una mayor tolerancia y empatía, pero es un proceso que va para largo, esto no va cambiar un día para otro”,

El escritor Navarrete consideró que el racismo no es el origen de los problemas claves que enfrenta el país, sino la de-sigualdad que persiste y por la cual hay expresiones racistas que encubren problemáticas de pobreza, violencia e intolerancia que deben ser resueltas primero.
Con información de Excélsior

Video: Estadounidenses agreden y humillan a mexicanas; gritaban '¡ P... mexicanas gordas!'



DENVER, Colorado. Las hermanas, Natasha y Shala Fross, de 26 años, fueron arrestadas y enfrentan acusaciones por asalto y delitos motivados por prejuicios sociales. "Estas chicas se estaban volviendo locas. Nunca las había visto antes. Ni siquiera sabía que vivían aquí, así que fue extraño", dijo una de las afectadas.

En el material se puede ver y escuchar a las mujeres gritar insultos raciales a la familia hispana. Juan Carlos Ruiz, quien grabó el incidente en video, dijo que las hermanas Fross agarraron a su madre por el cabello y golpearon a su hermana. Prosiguió que trató de "meterse entre ellos", ya que los Fross llamaban a la familia "mexicanos gordos".



Rocío Ruiz, la hija de una de las mujeres que fue atacada, dijo que su madre le informó que las hermanas Fross la habían seguido, pero no estaba claro por qué. La Oficina del Fiscal del Condado de Adams está manejando el caso.

DESDE LA CUNA

Un texto de Ximena Mejía publicado en estas páginas, nos acerca a este fenómeno social. Racismo, conducta desde la cuna

La discriminación por el color nace en la familia y es socialmente aceptada: expertos; hay fuerte presencia ideológica del tono de la piel como aspiración social El racismo y la discriminación por el color de la piel es socialmente aceptada y replicada en el primer ámbito de cualquier ciudadano: la familia, coinciden los expertos Evelia Reyes, historiadora por el Colegio de México, y el escritor e investigador Federico Navarrete.



Los especialistas argumentan que el racismo depende de los lazos familiares, esto a partir del estudio del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) que dio a conocer por medio del Módulo de Movilidad Social Intergeneracional (MMSI) que un mexicano con color de piel más oscura enfrenta mayores obstáculos para destacar en el ámbito académico, laboral y social.

“El racismo en una sociedad racista como México es inevitable. El racismo es algo que aprendemos en nuestra primera infancia, en la manera en que, nuestros padres, nuestros maestros, la gente en la calle, distinguen a las personas por su color de piel”, declaró Navarrete, quien presentó este año en su libro Alfabeto Mexicano una serie de comentarios y términos racistas que emplean los mexicanos de manera inconsciente.

La historiadora Evelia Reyes consideró que los padres y madres de las nuevas generaciones tienen la misión de erradicar las “prácticas y dichos” racistas que se fueron aceptando por el mismo estado al conformar un ideal de mestizaje nacional durante la conformación de las instituciones en la postrevolución.

“Yo sí creo que el Estado tiene que ver en esta idea de que México es un estado mestizo, tiene que ver con la construcción de un estado postrevolucionario que negaba la parte indígena”, dijo.

Para la estudiosa de la sociedad mexicana, una práctica que podría ayudar a disminuir la idea de menosprecio de los indígenas desde el hogar sería implementar el uso de ropa tradicional en las escuelas, en lugar de uniformes, en estados con mayor población indígena, para enorgullecerse de las raíces.

“Sí hay una fuerte presencia ideológica del color de la piel como aspiración social, esto se lleva a casa como un elemento aspiracional y social de que cierta raza es mejor; estas prácticas podrían generar un cambio en el pensamiento”, señaló.

Reyes enfatizó que las sanciones penales no van a cambiar la situación del racismo; en su lugar la apuesta institucional tendría que ser crear estrategias para generar empatía, respeto y tolerancia, además hacer conciencia en la población a través de los casos de racismo y discriminación que han repercutido en genocidios y movimientos sociales como ocurrió en Alemania y África.

“Se deben mostrar las consecuencias del racismo, para permitir una mayor tolerancia y empatía, pero es un proceso que va para largo, esto no va cambiar un día para otro”,

El escritor Navarrete consideró que el racismo no es el origen de los problemas claves que enfrenta el país, sino la de-sigualdad que persiste y por la cual hay expresiones racistas que encubren problemáticas de pobreza, violencia e intolerancia que deben ser resueltas primero.
Con información de Excélsior

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